Invertimos en fundadores creando algo que la gente ame.
Vehículo de inversión ángel con ADN del Bajío y visión global.
BJX Ventures es el brazo personal de inversión ángel de Jorge Ayala, cofundador de Supply Pay, una startup tecnológica basada en Texas que hoy financia millones de dólares en comercio internacional.
Invertimos en ideas tecnológicas escalables nacidas en el Bajío, en una región donde el talento sobra pero el capital de riesgo casi no existe.
Tesis de inversión
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Bajío-first, global-ready:
Invertimos en empresas nacidas en el Bajío con ambición global.
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Economía real + tecnología:
Nos enfocamos en tecnología aplicada a industrias reales:
Fintech, SaaS, AI, Foodtech, Logtech y Manufactura. -

Early-stage angel investing:
2–3 inversiones por año ~1% ownership
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Cheques con cerebro:
Hacemos pocas inversiones al año, con alta convicción: follow-on selectivo basado en el business plan.
Por qué el Bajío
Nuestra ambición: convertir al Bajío en un polo de innovación de clase mundial.
El talento abunda y las ideas florecen; sin embargo, los fundadores se enfrentan a un ecosistema donde la innovación rara vez encuentra financiamiento.
BJX Ventures nació para cerrar esa brecha con capital disciplinado, mentoría directa y conexiones estratégicas.
Donde otros ven una región tradicional, nosotros vemos la próxima generación de empresas tecnológicas que transformarán la economía real de México.
Criterios de inversión
Equipo fundador full-time y coachable.
Tracción demostrable o pilotos con clientes.
Tech-first: la tecnología es parte central del producto.
Unit economics claros: ruta hacia el punto de equilibrio.
Escríbenos dos párrafos: problema, tracción y por qué ahora.
Adjunta tu pitch deck y tu business plan.
Sobre Jorge
Jorge Ayala, empresario, inversor y filántropo, es un guanajuatense cofundador de Supply Pay, una empresa tecnológica basada en Texas que hoy por hoy financia millones de dólares en comercio transfronterizo.
“Desde que vivía en México admiraba a una fintech enfocada en el agro, pero construir algo así parecía imposible. Muy pocos creían en lo que podría lograr. Con un cheque ángel de $10,000 USD por el 1 % de la empresa descubrí esto llamado venture capital.
Hoy quiero regresar un poco de eso a mi estado, servir de guía para aquellos con ideas que pueden cambiar el mundo.”

